martes
Me vas a gustar hasta que te tenga
Pepe Le Pew - Por razones sentimentales (doblaje original)
La histeria es parte de nosotros desde la mismísima formación, crecemos con ella.
Y así lo demuestra este gran capítulo (imcompleto) de Pepe Le Pew y su amada Penelope llamado "Por razones sentimentales". Pepe Le Pew muchas veces tiene un perfil de acosador más que de histérico, pero en este capítulo veremos algo diferente, disfrutaremos de algo que socialmente se cree inherente a la mujer: histeria.
Histeria Urbana (Capítulo dos)
Después de la primera presentación hecha sobre la histeria cotidiana, una seguidora (Sole) propuso como lugar de histeria el aeropuerto. Al principio pensé que era un lugar por demás exclusivo como para ser considerado un sitio histérico, sin embargo, entendí que los lugares de paso, de espera, previos a subir a un transporte, son espacios propicios para histeriquear. Y más si se trata de un viaje de larga distancia.
No se sabe bien por qué, pero mientras esperamos chequeamos quienes son nuestros compañeros de viaje. Con la mirada tratamos de ir seleccionando nuestro compañero/a de asiento como si nuestra mente fuera más fuerte que el número de asiento establecido en el boleto.
Lo cierto, es que lo primero que haremos, es entablar contacto visual en las áreas de espera; una vez anunciado el permiso para abordar o subir (depende si es avión, barco o micro, o el poco vocabulario que tenga), nos buscaremos con la mirada para ver si por lo menos podemos hacer la cola de ingreso juntos. Cuando nos indican el asiento, comenzamos a reojear si tenemos la fortuna de ser acompañados por “el/la elegido/a". Por lo general nunca sucede, siempre toca la peor de todas las posibilidades: niños molestos.
“No importa”, nos diremos a nosotros mismos y buscaremos rápidamente, mientras acomodamos el bolso de mano, el lugar en donde se sentó. Y si está al alcance de nuestra vista nos hostigaremos con vistazos pseudo casuales invitándonos mentalmente a mantener una extraña relación de amor que durará lo que dura el viaje ya que una vez que termine seguramente nos esperen destinos turísticos distintos, objetivos distintos o, por qué no, tu pareja.
No se sabe bien por qué, pero mientras esperamos chequeamos quienes son nuestros compañeros de viaje. Con la mirada tratamos de ir seleccionando nuestro compañero/a de asiento como si nuestra mente fuera más fuerte que el número de asiento establecido en el boleto.
Lo cierto, es que lo primero que haremos, es entablar contacto visual en las áreas de espera; una vez anunciado el permiso para abordar o subir (depende si es avión, barco o micro, o el poco vocabulario que tenga), nos buscaremos con la mirada para ver si por lo menos podemos hacer la cola de ingreso juntos. Cuando nos indican el asiento, comenzamos a reojear si tenemos la fortuna de ser acompañados por “el/la elegido/a". Por lo general nunca sucede, siempre toca la peor de todas las posibilidades: niños molestos.
“No importa”, nos diremos a nosotros mismos y buscaremos rápidamente, mientras acomodamos el bolso de mano, el lugar en donde se sentó. Y si está al alcance de nuestra vista nos hostigaremos con vistazos pseudo casuales invitándonos mentalmente a mantener una extraña relación de amor que durará lo que dura el viaje ya que una vez que termine seguramente nos esperen destinos turísticos distintos, objetivos distintos o, por qué no, tu pareja.
lunes
El Mejor Amigo Gay
El amigo gay es el lugar donde descansa la histeria sin culpa. Digamos que la histeria, dada entre un hetero y ese amigo/a gay, es un espacio para que ambos pongan todo su encanto en juego. Un encanto histérico que permite verse en posiciones eróticas, en ropa interior o incluso sin ella. Muchos pueden besarse en la boca sacándole importancia al beso y que el deseo real nunca supere al imaginario. El gay disfrutará, también, de encantar a un hetero, de gustarle e histeriquear. Detrás de todo esto hay un desafío propuesto por el hermoso espíritu histérico (fomentado desde esta página).
Para redondear la idea, no hay como una amistad gay para descargar histeria acumulada.
El SI y el NO según los histéricos
A muchos se les hace muy difícil entender a los histéricos. En la mayoría de los casos tiene que ver con la contradicción de las respuestas, incluso en respuestas tan categóricos como un Sì o un NO. Esto tiene que ver con que hay una falta de voluntad enorme del otro por entendernos y otro tanto, porque la respuesta histérica es casi metafórica, casi un misterio.
Un histérico puede decir que SI gusta de vos pero no necesariamente guste de vos. En este caso el SI significa NO. Ahora puede que te diga que NO quiere estar con vos y en realidad haya querido decir SI. La diferencia está en el contexto de las respuestas y el armado de la oración para formular la pregunta.
Ejemplo Oración Histérica Directa:
Y pregunta: “¿Te gusto?”
X responde: “No”
Ahora veamos el ejemplo de oración histérica Indirecta
Y dice: “¡Nosotros dos deberíamos ser pareja!”
X responde: “Sí, obvio”
Un histérico puede decir que SI gusta de vos pero no necesariamente guste de vos. En este caso el SI significa NO. Ahora puede que te diga que NO quiere estar con vos y en realidad haya querido decir SI. La diferencia está en el contexto de las respuestas y el armado de la oración para formular la pregunta.
Ejemplo Oración Histérica Directa:
Y pregunta: “¿Te gusto?”
X responde: “No”
Y dice: “¡Nosotros dos deberíamos ser pareja!”
X responde: “Sí, obvio”
Está claro que cambió la oración y eso hace que en el primer caso sea “directo” a la espera de unarespuesta concreta y en el segundo caso, se trata de una oración armada en potencial, que se podría tomar como un chiste. De todas formas, sabemos que en el segundo ejemplo seguramente nos den una respuesta histérica. Ojo, no desilusionarse. Las respuestas histéricas también pueden ser sentidas y puede significar el verdadero pensar de la persona, aunque nunca lo sepas. Bue... qué pretendías? Que la histeria sea una materia exacta?
HISTERIA COTIDIANA (CAPITULO UNO)
La histeria cotidiana logra que un trámite que normalmente dura horas, nos lleve apenas minutos. Y solo necesitamos una sonrisa mirándole la boca, un chiste malo, un escote no muy pronunciado, en definitiva, un poco de histeria. En un relevamiento realizado entre solo conocidos, dio como resultado que el lugar ideal para la histeria cotidiana son los hipermercados y derivados. Sobre todo cuando se cruzan changuitos. Sí, en el mismo momento que estamos yendo hacia la góndola de los "fríos", nos encontrarnos con los ojos del otro changuito que se dirige a los embutidos. El mejor y el más popular de los encuentros histéricos: la mirada. Y si volvemos a encontrarnos en otro cruce de ojos soñaremos con algún encuentro futuro, con otro encuentro de pasillos, de changuitos, rumbo a góndolas distintas.
Estos centros comerciales sirven para eso, para histeriquear. Sirve para que las esposas miren a los esposos de otras. Sirve para que hombres y cajeras se miren mientras elijen en dónde pagar. Cajeras que tratarán de atraerlos con una mirada constante. Y será un logro histérico para quién consiga abducir a un hombre hasta la caja, mientras sin mirar pasa el código de barra de un Triatop por el lector.
Como será de cierto este relevamiento, que la gente se arregla para ir de compras. ¿Qué esperarían encontrar, más que productos en un Centro Comercial, para que valga la pena vestirse bien, si no fuera conseguir un poco de histeria?
Centros Comerciales: allá vamos.
viernes
... Y ASÍ PODRÍAMOS PASAR TODAS LAS NOCHES
Así comienza el típico juego de bar. Te miro, me miras, te miro, me miras. Me acerco hacia a vos y me echás. Te miro, me miras, te miro, me miras, si estás con tu pareja: qué miras!!!!!?? Miro a otra, y me mira, la miro, y me mira, la miro y me mira, me acerco y besa al novio. Ahora es al revés, me miran y la miro, me mira y la mira, me mira y la mira, se acerca, y me voy con los pibes.
lunes
500 días con Ella
Esta es una gran película del género comedia romántica. Podríamos analizar varios matices pero solo nos interesa la histeria.
Una de las características de los histéricos es la indefinición. Eso permite que nada quede claro y que todo quede dentro del terreno de lo “supuesto”. Y lo "supuesto" nos permite movernos con claridad y que toda futura respuesta o comentario sea viable y aceptado por el otro, sin otra opción. Pero además, no definir algo obliga al otro a tratar de definirlo, a que trabaje por un rótulo, lo obsesiona. Nos pone en un lugar preciado por el otro, y al ser preciados nos permite ser grandes histéricos.
Esta película es un arte de la indefinición que por momentos puede llegar a exasperar, hasta casi encontrarlo inútil, pero no lo es. Summer lo sabe hacer muy bien, y mantiene a Tom tan atento a ella que entristece.
Desde las miradas iniciales, los diálogos, la forma de volverse a ver, incluso hasta la mano que Summer pone sobre Tom al final de las películas es casi una obra maestra de la histeria.
Una de las características de los histéricos es la indefinición. Eso permite que nada quede claro y que todo quede dentro del terreno de lo “supuesto”. Y lo "supuesto" nos permite movernos con claridad y que toda futura respuesta o comentario sea viable y aceptado por el otro, sin otra opción. Pero además, no definir algo obliga al otro a tratar de definirlo, a que trabaje por un rótulo, lo obsesiona. Nos pone en un lugar preciado por el otro, y al ser preciados nos permite ser grandes histéricos.
Esta película es un arte de la indefinición que por momentos puede llegar a exasperar, hasta casi encontrarlo inútil, pero no lo es. Summer lo sabe hacer muy bien, y mantiene a Tom tan atento a ella que entristece.
Desde las miradas iniciales, los diálogos, la forma de volverse a ver, incluso hasta la mano que Summer pone sobre Tom al final de las películas es casi una obra maestra de la histeria.
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